LECCIONES DE VIDA.
Elianita, levanta la cabeza, para algunos fuiste y serás el gran disparate
que tienen delante, pero para mí no, cada quien en la sociedad tiene su valor y
tu lo posees, hasta más que ellos, no me equivoco, quizá sin darte cuenta puede que sea el más
grande de todos, así como lo estas oyendo puede ser el más hermosísimo del universo tú ni siquiera te has fijado en
ese bonito detalle, referencia que es meritorio en toda persona. Porque en la
vida un espejo no se puede arrastrar a cuesta para mirarse todo el tiempo que
se nos ocurra, ver en el nuestro rostro, en estos casos un espejo de mano no
está demás, puedes contemplar tu semblante perfectamente en el, mirarte todas las
veces que quieras pero se notaria ridículo y hasta anormal…¿no te parece?...Verlo
en todo tiempo, en cualquier sitio, y más en esta sociedad, que utiliza la
barbarie enseñándola en el cuerpo de cualquiera, y más en los inocentes, si… Barbarie…
suena bien en donde todas todos te critican por cualquier tontería, cometas o dejes de hacer, total es tu vida la
que está en juego no la de ellos, en pocas palabras hagas el bien o el mal la
critica está presente, latente, a la vista no la puedes apartarla por más que
la quieras. Menos mal Elianita que eso no va contigo, no está como digo yo al
estilo de tu corbata y mucho menos con el nudo. La ignorancia aleja las
discusiones mal fundamentadas. Que si lo sabré yo, las canas que tengo me han
servido de mucho en la vida.
Eres
la reina, la suprema, la Diosa del día y de la noche, si te quieren perjudicar
levanta tu escudo, la pantalla como todo buen soldado que rehuye las piedras o
los objetos contundentes que pretenden alcanzarlo para agredirlo o matarlo, pero
eres guerrera de nacimiento. La vida te convirtió en acero, el acero duro y resistente que no permite
doblegarse, ante las inclemencias del tiempo que todo lo
dañan.
Elianita
sonríe con tu orgullo y simpatía, tienes una bonita sonrisa que agrada al mundo
entero, ¿sabes una cosa nena? que ahora la sonrisa en algunos o se ha
marchitado o a desaparecido, tú la conservas, yo la conservo, brindemos por
eso, pero dime… ¿Cómo podemos enseñar a las personas a sonreír? déjame decirte
que no tengo la menor idea, pero bueno todavía no ha llegado el fin del
mundo para no lograrlo. Sé que quieres
abandonar la ciudad, tu avenida, la avenida de siempre, la que te vio nacer, la
que creció contigo, la que estuvo siempre contigo, piensas vender tu
apartamento, ya para ti es un fastidio seguir viviendo en la misma avenida,
estas cansada, no, no me lo digas, no es preciso que lo hagas, tu cara me lo corrobora, y te conozco Elianita como la palma de mi
mano, es más como si fueras hija mía, me está dando la razón, hasta el mismo gesto
de tus labios me lo confirman. Bueno…pues yo te auguro un porvenir feliz en una
ciudad nueva, pensándolo bien, cosa que no había hecho antes pero ahora lo veo
perfectamente, como cuando uno se mira en una vidriera al pasar por una
avenida, lo veo bien, está muy bien mujer que te marches, que dejes las barras
de los antros, el ambiente a cigarrillo, a los hombres que piden más y más, de
las cervezas, en fin de los sitios en donde está el pecado encendido que no es
nunca grato a la vista de Dios.
Yo
sé Elianita que en la vida nunca te preparaste, digo profesionalmente,
recurriste a lo fácil, al oficio más antiguo de la humanidad, pero viéndolo
bien la vida, tu vida te medio sonrió al
obsequiarte tres hombrecitos. Ellos te quieren, tú eres y seguirás siendo la
razón de sus vidas. No te juzgo, yo nunca te he juzgado, porque nosotros no
somos quienes para endilgarnos ese
derecho que solamente le corresponde al que está arriba de nosotros, además
quien se siente libre de pecado que lance la primera piedra…Nadie,
absolutamente nadie lo hace porque todos los que habitamos este planeta llamado
tierra somos imperfectos, pero la gente sigue y sigue ignorando estas dos
grandes verdades. No somos los primeros ni mucho menos los últimos que en la
vida cometen errores todos los ejecutamos seguimos andando por el camino
estrecho o ancho, pero sabes Elianita que para escogerlo debemos saber cual
tomaremos el ancho o el estrecho, si excelente respuesta es la que yo tomo en
mi mano como si se tratara de una sota
de basto o un naipes, claro que es el estrecho, me conduzco libremente,
nadie me tropieza, puedo huirle al peligro y evitarme un accidente de tránsito
haciéndome a un lado. En cambio en el ancho ay en el ancho, no caminas
libremente como tú quisieras, te tropiezan cada vez que puedas, llevándote a un
lado, en fin hasta te pueden robar, si robar así como lo oyes, en el la
indecisión se respira, se hace notar a simple vista, pero hay mucha simulación,
esa cualidad no es buena, a mi no me
gusta…El peligro está constante y no puedes echarte a un lado cuando un
automóvil circula, porque no puedes lanzar a un lado, porque las otras personas
que caminan al mismo ritmo al igual que tú te lo impiden. Así de simple…Si, no
me lo digas, ya sé que quieres saber cómo o quien me enseñó lo que acabo de
decirte, pues nada más y nada menos que la propia vida, hay que vivir la vida
saberla disfrutar sanamente, haciendo el bien sin mirar a quien poco a poco sin
apuros, hay quienes pasan por encima de la vida y no están en el centro de
ella, otros se vanaglorian de lo que hacen, se sienten superiores ante los
demás porque tienen un titulo colgado en la pared de su oficina, te miran con desprecio, maltratándote porque se creen
superiores, son una cuerda de prepotentes que no deberían existir, con todo el
verbo te miran por encima de tu hombro, si Elianita es así, de qué sirve ser de
esa forma, de nada solamente para enjuiciarle el buen ánimo del que amaneció
contento, a todos nos sorprenderá algún día la muerte, y seremos conducidos al
cementerio, siendo sepultados en una fosa, la misma que son usadas por todas
las personas del mundo, los gusanos, si los gusanos, no arrugues la cara porque
te estoy diciendo la verdad tú como yo la conocemos…nos comerán el cuerpo.
Suena horrible, aunque no lo deseáramos, ocurrirá, la muerte la tenemos detrás
como si fuera un vulgar fantasma.
Lamentablemente
la vida es corta, nadie se da cuenta de eso, como tú que no te diste el avance,
pero todavía estas a tiempo de hacer lo que a ti siempre te ha gustado,
trabajar como repostera, porque haces unos dulces y unos ricos pasteles que
para que te cuento, te quedan apetitosos para chuparse los dedos uno a uno, te
aconsejo que no lo hagas el mismo día, eso no, te tomas tu tiempo, al llegar a
tu nuevo sitio, al no más que te instales comienzas a buscar empleo en todas
las panaderías, en todas la que sean posible hasta te puedes emplear como
repostera, visita las panaderías las que te salga a tu encuentro, pregunta a las
mismas personas, quienes como ellas que conocen el mercado y pueden ayudarte
con tus ubicaciones, nena preguntando se llega a Roma, a los dueños le muestras
el mostrario ese que tienes en tu
departamento guardado el que me
enseñaste el otro día, sí que está buenísimo. Se ve que tu sobrino Julián saca
excelentes fotografías mostrando tal
como son tus dulces, sí que son buenas las fotos, qué estoy diciendo, los
dulces. Hazlo nena, ya cuando yo te
llame recibiré una tremenda noticia de parte tuya que me llenará de mucha
satisfacción de mucha alegría. Porque sabes muy bien que yo, este viejo
decrepito te adora, te adora con respeto como un padre adora a su única hija,
porque los cuatro diantres que tuvo resultaron varones y resulta más desacato
que esos muérganos hijos de la real madre resultaron malucos hasta los juanetes.
Me abandonaron, como tú bien lo sabes, cuando se comprometieron con esas
mujerzuelas que no valen nada, tanto así que no me da la gana que te las
mencione, se fueron bien lejos de mí, como para que yo no los alcanzara, y cómo
hacerlo, así como ves enjuto como estoy con una pata de palo, quien se
atrevería a correr, ni que me dieran un susto, o me arrojaran a los pies una
dinamita yo no llegaría ni a la esquina siquiera, ni que me lo propusiera, al
solo pensarlo me da vértigo.
Tú
eres una buena chica, ahora que te he visto así como estamos tan de cerca, hemos sostenido esta plática
desde hace mucho rato noto que tienes un
gran parecido increíble a tu madre, ella
fue una mujer buena muy hacendosa por cierto, responsable en todo con
Eligio tu padre, y con tus tres hermanos aparte de tus abuelos, le gustaba
colaborar en la comunidad en rifas, eventos sociales, tenia sobrada imaginación
para inventar cualquier cosa, unas mágicas manos para coser, para bordar, para
cocinar, hacia con mucha frecuencia unos estofados excelentes, estando presta a
lo que fuera, Elvira me invitaba a su casa a comer cuando no tenía empleo y
cuando quise pagarle, puso en frente su
buena caridad se rehusó rotundamente a aceptarme el dinero que con buena fe le
estaba ofreciendo, esa era tu madre, carismática y humilde, gracias a Dios que
te dejaron al fallecer un lindo y bonito apartamento en una avenida de
renombre, muy concurrida yo diría de prestigio, se ve que te quisieron mucho,
dejándote algo que es fundamental necesario en la vida como lo es una vivienda,
a los otros tres que son tus hermanos pero de mala fuente se comportaron mal, marchándose al igual que los
míos a Europa, Pero para que recordar a quienes alguna vez
nos hicieron daño, no vale la pena gastar nuestras fuerzas en pensar por
quienes nunca estuvieron ni estarán al pendiente de nosotros, simplemente
porque jamás les interesáramos así fuéramos importantes para ellos, pero no por eso la vida se detiene aquí en
este lugar, la vida continua, corre en
el lugar en donde se lucha y se activa cuando se sopla, eso también sucede
con el fuego cuando se calienta la chimenea, que se activa con algo que se tenga en la mano, con algo
que imprima la potencia, para renacer el calor en donde antes estaba, y más
cuando tenemos la gracia, el poder de las cenizas, que son precisamente las que
nos sirven para agilizar las llamas.
Sé
que me entiendes todo lo que te estoy diciendo porque te gusta como hablo, para
esto me buscaste insistentemente en todo el día, para hablarte de esta manera,
porque no tengo otro modo para hacerlo, muchos me dicen que yo sirvo para dar
consejos, pero yo no me considero de ese modo como ellos me lo repiten cada vez
que me ven, me consideran indispensable en la vida, te hablo de la mía que va
recogiendo frutos, los hay verdes, maduros los que no sirven porque a simple
vista se ven arrugados es decir en mal estado, yo los boto porque para nada me
sirven, en mi caso me llevo a casa los verdes para ponerlos a madurar, porque
sé que llegará el tiempo preciso para comérmelos a gusto, ¿quieres saber que
hice con los maduros? Pues me los comí en donde me los encontré, porque si los
meto en esta mochila andando con ella para acá para allá o a cuya, nunca los soltaría,
porque con ella voy a todos lados, se me pudren, es mejor comérselos ahora que
dejar para después. Son muchos los que se me han acercado afirmándome que soy
como el Rey Salomón quien fue como todos sabemos el hombre más sabio de la
historia, qué cosa tiene la gente comparándome con este Rey que yo con esta
pata de palo no le llega ni a los talones, sé que me vas a decir que yo
respondo a estas impertinencias que son las experiencias las que te enseñan a
comprender la vida tal como es. Estos ochenta y cinco años no es un traje
bonito que saco del armario todas las veces que salgo a la calle, son mis años,
es mi regalo, es un don, yo siento la vida tal como es, yo no paso por ella
invirtiéndola en cosas banales que no tienen sentido , todo lo contrario la
percibo más y más a cada minuto y a cada hora, es como ver una rosa, nos llama
la atención, nos acercamos atraídos por el poder que ella ejerce, nos la
llevamos a la nariz para olerla. Mientras otros caminan indiferentes pensando
en lo qué harán, en lo que no hicieron, o en lo que ya no van hacer, tal vez
esto, tal vez aquello, yo voy contemplando la naturaleza, por ejemplo un arco
iris, con sus bonitos sus colores, un crepúsculo impresionante, las sonrisas de
los que la tienen, porque admirable es ver la cara de quienes nos sonríen, y
más cuando uno se une a la sonrisa, es agradable, si que lo es, también suelo
observar el cielo azul, las nubes, en fin tanta cosas que tiene la naturaleza
que nos pueden distraer, menos mal nena que yo soy así no como un viejo gruñón que se amarga por todo, hasta se enoja con
solo oír el vuelo de una mosca, no dejando vivir a quienes conviven con él y a
los otros que están del otro lado de la casa me refiero a la parte trasera, tú
me entiendes, claro que me entiendes.
¿Sabes
una cosa Elianita? en esa otra ciudad para dónde te vas, tienes que comenzar
desde cero, empezar una buena vida con otras personas, con nuevos amigos, con
tantas cosas a las cuales estabas comprometida ahora dejas porque asumirás otras
a las que también tienes que habituarte, quiero decir otro ritmo de vida, con
un nuevo trabajo, hoy en día buscan ansiosamente en las agencias de empleo
chicas con buena presencia, tú la tienes de sobra, buen gusto en tu manera de
vestir, no sé quién te enseñó a combinar los colores, pero hablan muy bien de
ti… ¡ah ya sé!.. pero cómo se me pudo olvidar, una vez me dijiste que lo hacías
por medio de las revistas de moda, por los artistas que trabajaban en la
televisión, si… de ahí viene la cosa…nena… haces bien en irte, allá
nadie te conoce, nadie sabe tu vida, más de tu oficio el que gracias a Dios
ayer renunciasteis para siempre, si tuviéramos vino o whisky brindaríamos por
esa bendición… Aunque no me la llevo muy bien con la bebida, pues no lo tenemos
ni en la mano ni a la vista. Sabes que me vas hacer una gran falta muy suprema,
son esas que duelen muchísimo, esas que desgarran el corazón y lo van cortando
pedacito por pedacito, …Pero que le vamos hacer, te vas porque te conviene,
porque aquel es tu lugar y no este, donde todos te hicieron trizas, quizá regreses
con el tiempo, el mismo se encargará que
se olviden de ti, ya ni te recordaran.
Levanta
la cabeza Elianita que tú no has matado a nadie, óyeme bien no eres una
criminal, no eres ninguna equivocación de la vida como hay otras y otros por
ahí, que andan por la vida malgastándola llevándose a su paso a personas inocentes… Como son las cosas ellas
si levantan la cabeza, deberían sentir vergüenza. Tú ante ellos eres un ángel,
con esto te quiero decir nena mía que no debes sentirte culpable de nada. Eres
demasiado joven, puedes encontrarte más
adelante un tierno que te quiera de veras
que te haga su esposa, la vida da muchas vueltas, no te vayas a
sorprender que todo lo que te estoy diciendo se convierta en una magnifica y
brillante realidad. Yo estaré en este preciso lugar aguardando tu llegada para
felicitarte, para abrazarte, para decirte que valió la pena luchar, contándote
también de las cosas que te has perdido, parece mentira, pero cuando se
abandona un país o una ciudad como es tu caso, ausentándose por mucho tiempo
suceden cosas, algunas de por sí son extraordinarias, otras desgraciadamente
son trágicas como el fallecimiento de personas que dejaste, en fin son tantas
cosas inexplicables que por ley divina tiene que ocurrir.
Anda levantémonos, yo te acompaño Nena hasta la
puerta de tu casa, si quieres puedo ayudarte a cargar con las maletas, supongo que
serán dos o tres, porque conociéndolas como las conozco ustedes a la hora de
partir también muestran ser una cosa seria. Acuérdate siempre de este viejo
decrepito con pierna de palo y más con lo que voy a decirte: ve con Dios y vive
tu vida como ha de ser, como te la enseñaron tus padres.
El
viejo no lo dudó más, abrazó a la muchacha, ambos estallaron en llanto prolongado.