viernes, 11 de septiembre de 2020

 

 

                                                                        

 

         

    

LECCIONES DE VIDA.

 

 

      Elianita, levanta la cabeza,  para algunos fuiste y serás el gran disparate que tienen delante, pero para mí no, cada quien en la sociedad tiene su valor y tu lo posees, hasta más que ellos, no me equivoco,  quizá sin darte cuenta puede que sea el más grande de todos, así como lo estas oyendo puede ser el más hermosísimo  del universo tú ni siquiera te has fijado en ese bonito detalle, referencia que es meritorio en toda persona. Porque en la vida un espejo no se puede arrastrar a cuesta para mirarse todo el tiempo que se nos ocurra, ver en el nuestro rostro, en estos casos un espejo de mano no está demás, puedes contemplar tu semblante perfectamente en el, mirarte todas las veces que quieras pero se notaria ridículo y hasta anormal…¿no te parece?...Verlo en todo tiempo, en cualquier sitio, y más en esta sociedad, que utiliza la barbarie enseñándola en el cuerpo de cualquiera, y más en los inocentes, si… Barbarie… suena bien en donde todas todos te critican por cualquier tontería,  cometas o dejes de hacer, total es tu vida la que está en juego no la de ellos, en pocas palabras hagas el bien o el mal la critica está presente, latente, a la vista no la puedes apartarla por más que la quieras. Menos mal Elianita que eso no va contigo, no está como digo yo al estilo de tu corbata y mucho menos con el nudo. La ignorancia aleja las discusiones mal fundamentadas. Que si lo sabré yo, las canas que tengo me han servido de mucho en la vida.

Eres la reina, la suprema, la Diosa del día y de la noche, si te quieren perjudicar levanta tu escudo, la pantalla como todo buen soldado que rehuye las piedras o los objetos contundentes que pretenden alcanzarlo para agredirlo o matarlo, pero eres guerrera de nacimiento. La vida te convirtió en acero, el acero  duro y resistente que no permite doblegarse,   ante las inclemencias del tiempo que todo lo dañan.

Elianita sonríe con tu orgullo y simpatía, tienes una bonita sonrisa que agrada al mundo entero, ¿sabes una cosa nena? que ahora la sonrisa en algunos o se ha marchitado o a desaparecido, tú la conservas, yo la conservo, brindemos por eso, pero dime… ¿Cómo podemos enseñar a las personas a sonreír? déjame decirte que no tengo la menor idea, pero bueno todavía no ha llegado el fin del mundo  para no lograrlo. Sé que quieres abandonar la ciudad, tu avenida, la avenida de siempre, la que te vio nacer, la que creció contigo, la que estuvo siempre contigo, piensas vender tu apartamento, ya para ti es un fastidio seguir viviendo en la misma avenida, estas cansada, no, no me lo digas, no es preciso que lo hagas, tu cara  me lo corrobora,  y te conozco Elianita como la palma de mi mano, es más como si fueras hija mía, me está dando la razón, hasta el mismo gesto de tus labios me lo confirman. Bueno…pues yo te auguro un porvenir feliz en una ciudad nueva, pensándolo bien, cosa que no había hecho antes pero ahora lo veo perfectamente, como cuando uno se mira en una vidriera al pasar por una avenida, lo veo bien, está muy bien mujer que te marches, que dejes las barras de los antros, el ambiente a cigarrillo, a los hombres que piden más y más, de las cervezas, en fin de los sitios en donde está el pecado encendido que no es nunca grato a la vista de Dios.

Yo sé Elianita que en la vida nunca te preparaste, digo profesionalmente, recurriste a lo fácil, al oficio más antiguo de la humanidad, pero viéndolo bien la vida, tu vida te medio sonrió  al obsequiarte tres hombrecitos. Ellos te quieren, tú eres y seguirás siendo la razón de sus vidas. No te juzgo, yo nunca te he juzgado, porque nosotros no somos quienes para endilgarnos  ese derecho que solamente le corresponde al que está arriba de nosotros, además quien se siente libre de pecado que lance la primera piedra…Nadie, absolutamente nadie lo hace porque todos los que habitamos este planeta llamado tierra somos imperfectos, pero la gente sigue y sigue ignorando estas dos grandes verdades. No somos los primeros ni mucho menos los últimos que en la vida cometen errores todos los ejecutamos seguimos andando por el camino estrecho o ancho, pero sabes Elianita que para escogerlo debemos saber cual tomaremos el ancho o el estrecho, si excelente respuesta es la que yo tomo en mi mano como si se tratara de una sota  de basto o un naipes, claro que es el estrecho, me conduzco libremente, nadie me tropieza, puedo huirle al peligro y evitarme un accidente de tránsito haciéndome a un lado. En cambio en el ancho ay en el ancho, no caminas libremente como tú quisieras, te tropiezan cada vez que puedas, llevándote a un lado, en fin hasta te pueden robar, si robar así como lo oyes, en el la indecisión se respira, se hace notar a simple vista, pero hay mucha simulación,  esa cualidad no es buena, a mi no me gusta…El peligro está constante y no puedes echarte a un lado cuando un automóvil circula, porque no puedes lanzar a un lado, porque las otras personas que caminan al mismo ritmo al igual que tú te lo impiden. Así de simple…Si, no me lo digas, ya sé que quieres saber cómo o quien me enseñó lo que acabo de decirte, pues nada más y nada menos que la propia vida, hay que vivir la vida saberla disfrutar sanamente, haciendo el bien sin mirar a quien poco a poco sin apuros, hay quienes pasan por encima de la vida y no están en el centro de ella, otros se vanaglorian de lo que hacen, se sienten superiores ante los demás porque tienen un titulo colgado en la pared de su oficina, te miran  con desprecio, maltratándote porque se creen superiores, son una cuerda de prepotentes que no deberían existir, con todo el verbo te miran por encima de tu hombro, si Elianita es así, de qué sirve ser de esa forma, de nada solamente para enjuiciarle el buen ánimo del que amaneció contento, a todos nos sorprenderá algún día la muerte, y seremos conducidos al cementerio, siendo sepultados en una fosa, la misma que son usadas por todas las personas del mundo, los gusanos, si los gusanos, no arrugues la cara porque te estoy diciendo la verdad tú como yo la conocemos…nos comerán el cuerpo. Suena horrible, aunque no lo deseáramos, ocurrirá, la muerte la tenemos detrás como si fuera un vulgar fantasma.

Lamentablemente la vida es corta, nadie se da cuenta de eso, como tú que no te diste el avance, pero todavía estas a tiempo de hacer lo que a ti siempre te ha gustado, trabajar como repostera, porque haces unos dulces y unos ricos pasteles que para que te cuento, te quedan apetitosos para chuparse los dedos uno a uno, te aconsejo que no lo hagas el mismo día, eso no, te tomas tu tiempo, al llegar a tu nuevo sitio, al no más que te instales comienzas a buscar empleo en todas las panaderías, en todas la que sean posible hasta te puedes emplear como repostera, visita las panaderías las que te salga a tu encuentro, pregunta a las mismas personas, quienes como ellas que conocen el mercado y pueden ayudarte con tus ubicaciones, nena preguntando se llega a Roma, a los dueños le muestras el mostrario  ese que tienes en tu departamento  guardado el que me enseñaste el otro día, sí que está buenísimo. Se ve que tu sobrino Julián saca excelentes fotografías  mostrando tal como son tus dulces, sí que son buenas las fotos, qué estoy diciendo, los dulces. Hazlo nena,  ya cuando yo te llame recibiré una tremenda noticia de parte tuya que me llenará de mucha satisfacción de mucha alegría. Porque sabes muy bien que yo, este viejo decrepito te adora, te adora con respeto como un padre adora a su única hija, porque los cuatro diantres que tuvo resultaron varones y resulta más desacato que esos muérganos hijos de la real madre resultaron malucos hasta los juanetes. Me abandonaron, como tú bien lo sabes, cuando se comprometieron con esas mujerzuelas que no valen nada, tanto así que no me da la gana que te las mencione, se fueron bien lejos de mí, como para que yo no los alcanzara, y cómo hacerlo, así como ves enjuto como estoy con una pata de palo, quien se atrevería a correr, ni que me dieran un susto, o me arrojaran a los pies una dinamita yo no llegaría ni a la esquina siquiera, ni que me lo propusiera, al solo pensarlo me da vértigo.

Tú eres una buena chica, ahora que te he visto así como estamos  tan de cerca, hemos sostenido esta plática desde hace mucho rato noto que  tienes un gran  parecido increíble a tu madre, ella fue una  mujer buena muy  hacendosa por cierto, responsable en todo con Eligio tu padre, y con tus tres hermanos aparte de tus abuelos, le gustaba colaborar en la comunidad en rifas, eventos sociales, tenia sobrada imaginación para inventar cualquier cosa, unas mágicas manos para coser, para bordar, para cocinar, hacia con mucha frecuencia unos estofados excelentes, estando presta a lo que fuera, Elvira me invitaba a su casa a comer cuando no tenía empleo y cuando quise pagarle,  puso en frente su buena caridad se rehusó rotundamente a aceptarme el dinero que con buena fe le estaba ofreciendo, esa era tu madre, carismática y humilde, gracias a Dios que te dejaron al fallecer un lindo y bonito apartamento en una avenida de renombre, muy concurrida yo diría de prestigio, se ve que te quisieron mucho, dejándote algo que es fundamental necesario en la vida como lo es una vivienda, a los otros tres que son tus hermanos pero de mala fuente se  comportaron mal, marchándose al igual que los míos a Europa,   Pero para que recordar a quienes alguna vez nos hicieron daño, no vale la pena gastar nuestras fuerzas en pensar por quienes nunca estuvieron ni estarán al pendiente de nosotros, simplemente porque jamás les interesáramos así fuéramos importantes para ellos,  pero no por eso la vida se detiene aquí en este lugar, la vida continua,  corre en el lugar en donde se lucha y se activa cuando se sopla, eso también sucede con  el fuego cuando  se calienta la chimenea, que se activa  con algo que se tenga en la mano, con algo que imprima la potencia, para renacer el calor en donde antes estaba, y más cuando tenemos la gracia, el poder de las cenizas, que son precisamente las que nos sirven para agilizar las llamas.

Sé que me entiendes todo lo que te estoy diciendo porque te gusta como hablo, para esto me buscaste insistentemente en todo el día, para hablarte de esta manera, porque no tengo otro modo para hacerlo, muchos me dicen que yo sirvo para dar consejos, pero yo no me considero de ese modo como ellos me lo repiten cada vez que me ven, me consideran indispensable en la vida, te hablo de la mía que va recogiendo frutos, los hay verdes, maduros los que no sirven porque a simple vista se ven arrugados es decir en mal estado, yo los boto porque para nada me sirven, en mi caso me llevo a casa los verdes para ponerlos a madurar, porque sé que llegará el tiempo preciso para comérmelos a gusto, ¿quieres saber que hice con los maduros? Pues me los comí en donde me los encontré, porque si los meto en esta mochila andando con ella para acá para allá o a cuya, nunca los soltaría, porque con ella voy a todos lados, se me pudren, es mejor comérselos ahora que dejar para después. Son muchos los que se me han acercado afirmándome que soy como el Rey Salomón quien fue como todos sabemos el hombre más sabio de la historia, qué cosa tiene la gente comparándome con este Rey que yo con esta pata de palo no le llega ni a los talones, sé que me vas a decir que yo respondo a estas impertinencias que son las experiencias las que te enseñan a comprender la vida tal como es. Estos ochenta y cinco años no es un traje bonito que saco del armario todas las veces que salgo a la calle, son mis años, es mi regalo, es un don, yo siento la vida tal como es, yo no paso por ella invirtiéndola en cosas banales que no tienen sentido , todo lo contrario la percibo más y más a cada minuto y a cada hora, es como ver una rosa, nos llama la atención, nos acercamos atraídos por el poder que ella ejerce, nos la llevamos a la nariz para olerla. Mientras otros caminan indiferentes pensando en lo qué harán, en lo que no hicieron, o en lo que ya no van hacer, tal vez esto, tal vez aquello, yo voy contemplando la naturaleza, por ejemplo un arco iris, con sus bonitos sus colores, un crepúsculo impresionante, las sonrisas de los que la tienen, porque admirable es ver la cara de quienes nos sonríen, y más cuando uno se une a la sonrisa, es agradable, si que lo es, también suelo observar el cielo azul, las nubes, en fin tanta cosas que tiene la naturaleza que nos pueden distraer, menos mal nena que yo soy así no como un viejo gruñón  que se amarga por todo, hasta se enoja con solo oír el vuelo de una mosca, no dejando vivir a quienes conviven con él y a los otros que están del otro lado de la casa me refiero a la parte trasera, tú me entiendes, claro que me entiendes.

¿Sabes una cosa Elianita? en esa otra ciudad para dónde te vas, tienes que comenzar desde cero, empezar una buena vida con otras personas, con nuevos amigos, con tantas cosas a las cuales estabas comprometida ahora dejas porque asumirás otras a las que también tienes que habituarte, quiero decir otro ritmo de vida, con un nuevo trabajo, hoy en día buscan ansiosamente en las agencias de empleo chicas con buena presencia,  tú la  tienes de sobra, buen gusto en tu manera de vestir, no sé quién te enseñó a combinar los colores, pero hablan muy bien de ti… ¡ah ya sé!.. pero cómo se me pudo olvidar, una vez me dijiste que lo hacías por medio de las revistas de moda, por los artistas que trabajaban en la televisión, si… de ahí viene la cosa…nena… haces bien en irte,    allá nadie te conoce, nadie sabe tu vida, más de tu oficio el que gracias a Dios ayer renunciasteis para siempre, si tuviéramos vino o whisky brindaríamos por esa bendición… Aunque no me la llevo muy bien con la bebida, pues no lo tenemos ni en la mano ni a la vista. Sabes que me vas hacer una gran falta muy suprema, son esas que duelen muchísimo, esas que desgarran el corazón y lo van cortando pedacito por pedacito, …Pero que le vamos hacer, te vas porque te conviene, porque aquel es tu lugar y no este, donde todos te hicieron trizas, quizá regreses con el tiempo, el mismo se encargará  que se olviden de ti, ya ni te recordaran.

Levanta la cabeza Elianita que tú no has matado a nadie, óyeme bien no eres una criminal, no eres ninguna equivocación de la vida como hay otras y otros por ahí, que andan por la vida malgastándola  llevándose a su paso a  personas inocentes… Como son las cosas ellas si levantan la cabeza, deberían sentir vergüenza. Tú ante ellos eres un ángel, con esto te quiero decir nena mía que no debes sentirte culpable de nada. Eres demasiado joven,  puedes encontrarte más adelante un tierno que te quiera de veras  que te haga su esposa, la vida da muchas vueltas, no te vayas a sorprender que todo lo que te estoy diciendo se convierta en una magnifica y brillante realidad. Yo estaré en este preciso lugar aguardando tu llegada para felicitarte, para abrazarte, para decirte que valió la pena luchar, contándote también de las cosas que te has perdido, parece mentira, pero cuando se abandona un país o una ciudad como es tu caso, ausentándose por mucho tiempo suceden cosas, algunas de por sí son extraordinarias, otras desgraciadamente son trágicas como el fallecimiento de personas que dejaste, en fin son tantas cosas inexplicables que por ley divina tiene que ocurrir.

 Anda  levantémonos, yo te acompaño Nena hasta la puerta de tu casa, si quieres puedo ayudarte a cargar con las maletas, supongo que serán dos o tres, porque conociéndolas como las conozco ustedes a la hora de partir también muestran ser una cosa seria. Acuérdate siempre de este viejo decrepito con pierna de palo y más con lo que voy a decirte: ve con Dios y vive tu vida como ha de ser, como te la enseñaron tus padres.

El viejo no lo dudó más, abrazó a la muchacha, ambos estallaron en llanto prolongado.                                                             

  

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