CONVERSACIONES CON UNA NIÑA MALA.
Algún día vas a saber lo que es bueno muchacha, lamentaras todo lo que haces por los momentos, ser malcriada es el mérito más
bochornoso que persona alguna puede tener, qué confundidos están las que son
como tú. Se creen que por tener ese confundido decoro, el poder absoluto
de llevarse por las crismas al que consigan por delante. Esas jovencitas como tú
lo que dan es lastima, una verdadera lástima, porque son tentadas por el
mismísimo demonio que le dicen cosas malévolas al oído, cosas terribles, en la mañana, en la tarde y hasta en la noche, por qué te lo digo? porque tienes la misma actitud todo el bendito tiempo. Ay muchacha, tienes que ir a misa, hablar
seriamente con el cura y contarle, a parte de que eres malcriada,
las locuras que a diario se te ocurren por esa cabecita loca que tienes. Y no
me pongas esa cara de inocente como me la estas poniendo ahora porque tú sabes que yo tengo toda la razón del mundo
al afirmarlo, muchacha, cómo se te ocurre prenderle fuego al gato de doña
Proba, sí, así como lo oyes, al gato de la señora Proba, le rociaste al pobre animalito gasolina, para
luego cometer tu malévola fechoría. A nadie quien tenga los
cinco sentidos bien puestos se le ocurre hacer tanta maldad, solamente a un engendro
del diablo como tú, que el Señor lo reprenda. La pobre mujer vino hasta acá a
reclamármelo, a decirme que yo no te supe criar, que en vez de tener a una hija
buena y con buenos principios como yo me lo estaba creyendo, tenía una
experta en maldades, ideando a cada momento cosas aborrecibles para hacerle daño a
sus semejantes. Y a mí eso me duele, claro que me duele porque yo soy tu mamá, pero
yo no me merezco eso de ti, de ti no, tú sabes como yo me parto el lomo para
dártelo todo, para que no te falte nada, y como me pagas haciendo diabluras,
infinitas diabluras como romperle a Rosaura su mantel de hule que tanto le
costó encontrar en el mercado del centro, ella me había hablado antes que quería comprar un
mantel, que estaba ahorrando un dinerito para obtenerlo, ella me lo mostró
cuando lo obtuvo, un tapete blanco con manojos de flores rojas pintadas a ambos lados,
era demasiado bonito que hasta a mi me encantó, pero tú aprovechando el momento
que en su casa nadie había corriste y se lo rompiste con una hojilla de afeitar, no me
digas que tú no fuiste porque la chismosa de Paula te vio cuando saliste corriendo
de allí como alma que lleva el diablo, ave maría purísima, por tu culpa Rosaura
no me habla, mi mejor amiga no me habla, ya no sé qué hacer contigo, también
vino Juana a decirme que estaba contentísima haciendo un caldo de gallina para
darle de comer a sus cinco hijos quienes sentados en el patio esperaban el
ansiado almuerzo, Juana salió de la cocina por un momento, pero llegaste tú, y como tienes una
cabeza donde te rondan ideas maquiavélicas, agarraste un pote de cereal vacío, visualizaste
como el ángel negro que tiene ojos por todas partes una cueva de bachacos,
recogiste la tierra que estaba a su alrededor y se la lanzaste al caldo, pero
no te conformaste con eso si no que lo revolviste con un cucharon. La pobre
Juana cuando llamó a sus cinco hijos a comer sentándolos en sus respectivos
asientos, escupieron el asquerosísimo
caldo y no era para menos. Me lo contó Jairo quien te vio salir de allí
corriendo. Y para colmo, para sentirme más mal con todo esto, anteayer vino el
Padre Remigio a decirme muy furioso, que la Nena y tú rezando ante la imagen de
la virgen María se tiraron sendos pedos de padre y señor mío, que atrocidad, que asco, pero no, están más chifladas que nuca, porque no se percataron que a un lado de ustedes, estaban un buen grupo de personas rezándole también a la imagen, estos por supuesto corrieron a la
sacristía y se lo contaron con pelos y
señales al cura. Ay yo no sé qué hacer contigo muchacha. Yo no sé tampoco si la
nena fue la que te echó a perder, tú no eras así, sabes quién eras tú, una niña
muy tranquila, recuerdo que cuando juntas salíamos a la calle hacer cualquier compra, o algo que en realidad nos hiciera falta yo
te dejaba en la en la tienda de don Cayetano sentada en un banco.Y ya de regreso te encontraba en el mismo sitio
sentada muy tranquila. Pero ahora que recuerdo mamá decía siempre, tanto a mí como a mis hermanos: aquel que quiere echarse a perder por si mismo lo logra,
que todo dependía de uno. Así nos lo contaba mi pobre madre que en paz
descanse. Te echaste a perder tu solita querida. Cuánto atrevimiento, cuánta diablura, no
tienes compostura, que tus ligerezas han llegado también a la escuela, ningún sitio
se te escapa, ninguno, ya ni le prestas la debida atención a la maestra Rosita, yo
tengo entendido, porque yo también fui a la escuela, que al colegio se va para
aprender y no para vender tortitas como la Nena y tú lo venían haciendo
durante mucho tiempo, mientas la maestra Rosita estaba dirigiendo su clase, escribiendo en la pizarra el salón completo era un mercado libre, la escuela es un lugar de enseñanza y de respeto, y no un lugar para ponerse a vender tortas como lo hace su hija, hasta me regañó, por no meterte en
cintura diciéndome que si yo no hacía nada al respecto, se vería en la obligación por el bien suyo, y de sus alumnos llevar el caso a la dirección
o al organismo competente quien se encargará de ordenar la salida inmediata al
problema requerido. Y el bendito problema eres tú mi niña, qué te parece
muchacha?, qué te parece?. Pues a mí me parece muy bien que alguien se pronuncie,
porque todos merecemos respeto y consideración, como la maestra, como yo...Nosotras nos lo merecemos, vivir en armonía con los demás como dicen por allí nadie está puesto por el gobierno para que lo
pisoteen y lo maltraten deliberadamente. Y menos la maestra Rosita que es buena como el pan.
Así que si no cambias mantente al pendiente, que guerra avisada no mata a soldado y si lo mata ya sabes lo que le pasa. Pero
pensándolo bien, a quien le has declarado la guerra, verdaderamente la guerra
es a la pobre Juana, el techo se lo dejaste un colador, enormes agujeros tiene, que
la pobre no se da abasto cuando llueve
torrencialmente colocando cubetas para recoger el agua
que cae en la sala y en la habitación donde duerme el pequeño Emilio. Omar y tú
son los culpables que Juana sufra cuando cae un palo de agua, es que yo siendo
Juana a los dos los denuncio, ganas no le han sobrado, pero la tonta no lo ha
hecho dizque por tenerme consideración, por el santo favor que una vez le hice, cuidandole a Emilio en el hospital cuando estaba enfermo de pulmonía. Ahora yo me pregunto
ángel negro, porque de blanco no estas vestida... Qué carrizo te propones hacer ahora? Qué diabluras tienes añejada en tu
cabecita? Te lo estoy preguntando para estar advertida por si me rondan las
moscas las mato. Te lo vuelvo a preguntar…Qué te propones? Ah...ya...! que quieres vivir
con tu padre…Pues me parece una excelente idea, mañana mismo te preparo las maletas, te llevo a la estación, pero eso sí, quiero verte metida
dentro del autobús. Es lo
mejor, como pasaste de grado que sea él quien te pague el año escolar entrante, y por qué
no?... los demás también, sí vas a vivir con él que los pague como debe ser, y si quieres visitarme hazlo que las
puertas de esta casa estarán abiertas para ti, quiero verte cambiada muchacha,
no hecha una santa, eso jamás porque los santos están en el cielo y no en la
tierra. Sé que tu partida me va a doler mucho, muchísimo porque soy tu mamá y a
las madres los hijos les duelen y les hacen gran falta no verlos. Pero compréndelo a ti nadie te quiere por tu mal comportamiento, tu padre te recibirá bien, él te quiere mucho, y la mujer que
tiene ni se diga. Vas a estar bien, yo también lo estaré, porque estarás con
el que te engendró.
Venga un abrazo, un abrazo fuerte pero que se sienta de veras.
Venga un abrazo, un abrazo fuerte pero que se sienta de veras.
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