DESCARADA HASTA LOS PIES.
Usted de nuevo, vaya, ya esto se está pasando de la raya, créame que para mí no es ninguna sorpresa verla plantada a mi puerta.
Le he dicho, que estoy cansada de decirle que entre su marido y yo no hay nada, nada de nada, expiró, murió, ya no existe. Le queda claro como el agua, o todavía está revuelta, porque déjeme decirle señora mía que si está turbia ya es harina de otro costal, ya no es por la parte mía, otra se la está ensuciando y muy feo.
Búsquela y a mí me deja en paz de una vez por todas. Yo estuve muy enamorada de él como usted no se lo imagina, tanto que me pintó pajaritos en el aire, como una estúpida le creí, en esos pájaros que encontré en mi mente, un pequeño espacio, en ese espacio yo volaba con ellos, montada sobre ellos, jugaba con ellos, me entusiasmaban tanto que los acariciaba, contemplándolos con cierta inocencia infantil, por supuesto esto me agradaba infinitamente, y llenaba mi espíritu.
Le he dicho, que estoy cansada de decirle que entre su marido y yo no hay nada, nada de nada, expiró, murió, ya no existe. Le queda claro como el agua, o todavía está revuelta, porque déjeme decirle señora mía que si está turbia ya es harina de otro costal, ya no es por la parte mía, otra se la está ensuciando y muy feo.
Búsquela y a mí me deja en paz de una vez por todas. Yo estuve muy enamorada de él como usted no se lo imagina, tanto que me pintó pajaritos en el aire, como una estúpida le creí, en esos pájaros que encontré en mi mente, un pequeño espacio, en ese espacio yo volaba con ellos, montada sobre ellos, jugaba con ellos, me entusiasmaban tanto que los acariciaba, contemplándolos con cierta inocencia infantil, por supuesto esto me agradaba infinitamente, y llenaba mi espíritu.
El nunca me dijo que era casado. Créame señora, que le estoy diciendo la verdad, y no se lo juro porque lamentablemente no tengo por quien jurarlo, además no meto a Dios en este asunto, porque a Él no le agrandan estas cosas.
Yo no soy una ladrona de hombres señora respéteme que yo hasta el momento no le he faltado, él me engañó si quiere pregunte por ahí quién soy yo, ande, camine por el vecindario y le darán buenas referencias de mi persona.
Lo malo es que me sigue buscando, diciéndome que volvamos a estar juntos, que ya ha hablado con usted para que le dé el divorcio. Sabe cómo me enteré que era casado? ya le echo el cuento, en una ocasión entró al baño a ducharse y dejó su pantalón en el respaldo de una silla, y como yo soy una curiosa por los cuatro pelos, y los cuatro costados tomé la prenda muy apresurada, la angustia me estaba matando por si me descubría en el acto vergonzoso, que cualquier hombre lo disgusta al pelo, y más con lo que estaba cometiendo usted dirá. Y cuál fue la sorpresota señora mía, que justamente cuando lo agarre, de unos de sus bolsillos cayó al piso un anillo de bodas igual como el que tiene usted en el dedo de su mano izquierda. ¿Qué le parece?
Cuando salió del baño secándose con la toalla, mi toalla, porque en todo este tiempo ni siquiera se compró una, le pregunté que si era casado, le mostré en sus narices el anillo, y el muy descarado me respondió que no, que no era casado, Pero yo insistía, usted sabe como somos las mujeres, me inventó miles de historias que no quiero contar porque me hiere. Perdóneme pero usted tiene más derecho en él porque es su esposa, su verdadera esposa con papel sellado y testigos demás.
En cambio yo, yo simplemente soy la otra, la que está sentada sentada con cara de idiota en segunda fila...Pero hay algo que yo quiero decirle, tengo al igual que usted sentimientos, los mismos sentimientos que tiene usted cuando verdaderamente se quiere a un hombre.
Yo quiero a su marido señora, o mejor dicho para que suene mejor al oído con música e instrumentos, a su marido lo adoro, a pesar que me haya mentido.
En cambio yo, yo simplemente soy la otra, la que está sentada sentada con cara de idiota en segunda fila...Pero hay algo que yo quiero decirle, tengo al igual que usted sentimientos, los mismos sentimientos que tiene usted cuando verdaderamente se quiere a un hombre.
Yo quiero a su marido señora, o mejor dicho para que suene mejor al oído con música e instrumentos, a su marido lo adoro, a pesar que me haya mentido.
Soy una vulgar tonta. Pero en el corazón no mandamos, si no que son otras las personas quienes mandan, las que se posesionan del corazón de una, como lo hizo su marido con el mío
Discúlpeme pero a veces hay que hablar con la verdad por delante, a sabiendas que la otra persona pueda resultar herida como usted y con todo el derecho del mundo y más con lo que le estoy diciendo no es para menos.
EL me ofreció matrimonio,un casamiento bonito, con invitados, luna de miel con un viaje por el mar Caribe, le suena espectacular...Y a quién no? yo pensaba en es futura unión, como una jovencita, como todas las jóvenes de el mundo que se quieren casar a temprana edad.
En el viaje que ambos haríamos, en mi enlace que sería una gran celebración, como usted pudo haberlo tenido, que de seguro votó la casa por la ventana...Figúrese, me sentía como una reina. Y más con el vestido de novia...Qué reina ni ocho cuartos... una princesa, una verdadera princesa!
Él fue quien me propuso matrimonio, Yo ni siquiera se lo había pedido.
Discúlpeme pero a veces hay que hablar con la verdad por delante, a sabiendas que la otra persona pueda resultar herida como usted y con todo el derecho del mundo y más con lo que le estoy diciendo no es para menos.
EL me ofreció matrimonio,un casamiento bonito, con invitados, luna de miel con un viaje por el mar Caribe, le suena espectacular...Y a quién no? yo pensaba en es futura unión, como una jovencita, como todas las jóvenes de el mundo que se quieren casar a temprana edad.
En el viaje que ambos haríamos, en mi enlace que sería una gran celebración, como usted pudo haberlo tenido, que de seguro votó la casa por la ventana...Figúrese, me sentía como una reina. Y más con el vestido de novia...Qué reina ni ocho cuartos... una princesa, una verdadera princesa!
Él fue quien me propuso matrimonio, Yo ni siquiera se lo había pedido.
Cuando quedaba ingrima y sola en esta casa que él mismo me construyó sin usted saberlo, su compañía me hacía gran falta.
Ahora comprendo claramente que los viajes que hacia al interior del país era para pasarla con usted. Tanto a usted como a mi nos engañó.
Ahora comprendo claramente que los viajes que hacia al interior del país era para pasarla con usted. Tanto a usted como a mi nos engañó.
La envidio señora, pero con una envidia sana, porque aunque usted no lo crea también existen envidias sanas. Creo yo que no le hacen daño a nadie...Usted que opina?...Esta bien... No diga nada. Estamos hablando de algo serio que nos involucra a las dos.
Cuando llegaba de regreso de sus viajes inventados, cualquier cosa traía consigo, algo sencillo pero de sumo placer muy conquistable por cierto, pero que a mí me fascinada, me enloquecía hasta el borde escociéndome de alegría.
Sabía lo que a mi me gustaba, lo que me hacía saltar, llenándome de gran júbilo, cambiándolo todo, hasta la manera de ver las cosas tal como son en realidad.
Como puede ver él me conocía muy bien. Ahora me busca insistentemente, implorándome que vuelva, viene todas las noches a tocarme la puerta, créame señora que he intentado por todos los medios acabar con esta relación, que no es buena, ni para usted ni para mi, le insisto que no quiero verlo jamás, me duele mirarlo, así, triste, compungido y más implorandome que sea su mujer, a veces lo he visto llorar desde la ventana que siempre mantengo abierta, me hago la fuerte y no sé hasta que tiempo podré soportarlo.
Sabía lo que a mi me gustaba, lo que me hacía saltar, llenándome de gran júbilo, cambiándolo todo, hasta la manera de ver las cosas tal como son en realidad.
Como puede ver él me conocía muy bien. Ahora me busca insistentemente, implorándome que vuelva, viene todas las noches a tocarme la puerta, créame señora que he intentado por todos los medios acabar con esta relación, que no es buena, ni para usted ni para mi, le insisto que no quiero verlo jamás, me duele mirarlo, así, triste, compungido y más implorandome que sea su mujer, a veces lo he visto llorar desde la ventana que siempre mantengo abierta, me hago la fuerte y no sé hasta que tiempo podré soportarlo.
Me hace gran falta, verlo corretear por todas las habitaciones en busca de algo que le he pedido con afán que me encuentre.
Cuando me ayuda a cocinar el estofado que a él tanto le gusta condimentándolos juntos, cuando adornamos el árbol de navidad que hace dos años me compró, cuando veíamos en la televisión cualquier película divertida, que nos hacía reír comiendo palomitas de maíz hasta decir basta.
Señora, yo a su marido lo adoro, yo sé que usted no me entiende.Pero nos amamos y yo simplemente no sé qué hacer.
Cuando me ayuda a cocinar el estofado que a él tanto le gusta condimentándolos juntos, cuando adornamos el árbol de navidad que hace dos años me compró, cuando veíamos en la televisión cualquier película divertida, que nos hacía reír comiendo palomitas de maíz hasta decir basta.
Señora, yo a su marido lo adoro, yo sé que usted no me entiende.Pero nos amamos y yo simplemente no sé qué hacer.
Sí señora usted tiene toda la razón, su marido no puede tener dos mujeres a la vez, yo la entiendo, sé que usted, como se lo dije al principio, es la esposa, la legitima... Él supo envolverme muy fácilmente en esta maraña, donde caí redondita enamorándome, pero qué más puedo decirle, nada que no sea mi culpa, se lo vuelvo a decir que conste que no fue mi culpa. Lo demás ya usted lo sabe de sobra.
Sí él deja de fastidiarme le prometo que lo dejaré en paz, ahora si ocurre lo contrario reanudo la relación, gústele o no.
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