Encantamiento
Celestial
Rosaura…Mujer encantadora, tu sonrisa es
tan agradable, que a cualquiera le fascina como yo. Subyugante, delicada como
el manantial, o como la misma miel dulcísima que atrae a las abejas hasta la
más repulsiva.
Te la pasas todo el santo
día mirándote y requetemirándote en el espejito de mano, al menos todas las que
he visto siempre lo hacen, para mantenerse bellas, o apetecible como la fruta,
lo que sí es bien consabido es que lo mantienes oculto en tu bolso de cuero ya
pasadito de moda, pero a ti te gusta y eso es lo que importa, no importándote la
opinión de los demás, si algún intrépido lo llegara a advertir porque esta clase de personas es la
que más abunda en el mundo
Además temes como si fuera poco perder el
espejito de mano, este accesorio es para ti lo más fundamental para tu vida, ya
que te saca de apuros, te da la plena de verte bien o no, al quedar satisfecha
de la labor efectuada, que ha sido excelente como todas las veces que lo haces,
lo cierras, en ese esplendido estuche de color vino tinto que lo envuelve, no
sabes a ciencia cierta quién te lo regalo.
Le sonríes a la gente, como
diciéndoles: Estoy bien porque me siento viva. Como todas las veces te repites,
como decretando hoy todo saldrá a pedir de boca, lo repites tantas veces que ya
es para ti como si rezaras el Padre de nuestro, ya te lo sabes hasta de memoria.
Te peinas…Eso es
importantísimo, tanto para el hombre como para la mujer, nunca debemos salir a
la calle con el cabello revuelto, eso nunca nos lo debemos permitir, de veras
que no. Está bien, está muy bien que lo hagas como lo estás haciendo ahora en
la camioneta, te lo apruebo de veras que lo apruebo, pero esta vez no sacaste
el espejito de mano. Y tratas en lo posible de hacerlo mejor.
Perfecto ha quedado
perfecto. Formidable. Te ha quedado increíble. ¡Qué lindo te ha quedado el
pequeño moño!
Sales del vehículo…Tu
caminar es perfecto, armonioso, rítmico, esbelto, como el águila que vuela a los rincones de este bello
y exuberante planeta.
Oye Rosaura…Ahora te digo
otra cosa…A ver a ver… ¡Ahh…Ya sé!, ¿todavía vives con ese zángano, el bueno
para nada, monstruo decrépito, que te maltrata?
Qué te golpea todas las veces que se le antoja, ¿juega contigo al gato y
al ratón?, ¿a las escondidas? Para luego el muy perro, cuando estás debajo de
la cama, el muy canalla te agarra por los talones, te arrastra como si fueras
un saco de papas, y tú Rosaura, que eres la perfecta Casandra, Doña Bárbara,
Doña Bárbara por sí no lo sabías ella era enérgica, no se dejaba de nadie. Eres
María, Aurora, no dices ni haces nada para defenderte y más para detenerlo.
Deberías denunciarlo con las autoridades competentes.
Eres Medea, la Flor de
Durazno. Sinvergüenza. Ese se cree el macho, el charro de la película, el
engreído ese, pero que se estará creyendo el imbécil que llega a la cantina a
saciarse de tequila y después da un grito de júbilo… ¡Ayayayaiii!
Caray…A buena honra para
servirle a su merced.
El pecho de paloma. Quién lo
diría, se cree el muy idiota la última gota del desierto. Pánfilas si le pega a
las mujeres. El muy maricón pues.
Claro que le pega, está
clarito, hay un corrillo que vuela por aquí y que mientan: aquel que le pega a
las mujeres es del otro bando, por si usted no lo sabía, pues ya está enterado,
pues ni modo, que se le puede hacer. Pues no sé vaya usted a saberlo.
Jacobo…Jacobino…Pues que
nombrecito más chulo se gasta su merced, ni que fueras tan bonito, porque
déjame decirte que lindo no eres, tu madre no te echó de sus brazos cuando te
pario en el hospital, o en la clínica que se yo en donde fue que te tajo al
mundo, además no me interesa, no me interesa para nada, porque simplemente era
su hijo, de seguro no lo hizo la pobrecita por eso, simplemente por eso, ahí
está el detalle. Está clarito como el agua y quien la vea turbia pues vaya al
oftalmólogo ver todo revuelto esto de por sí resultaría un fastidio para el
susodicho quien no sé quien pudiera ser, pero así son las cosas
lamentablemente, verlo todo revuelto, sin ton ni son es toda una calamidad.
Pero el Jacobino ese, no es en realidad Pablo el de Virginia.
¿Efraín? ¿Santos Luzardo? No es, no es el protagonista de la comedia que está
más revuelta que un quilo de estopa, es por decir algo su merced, qué otra cosa
puedo decir pues, esta, se me salio y punto.
Pero el Jacobino no es el de
la televisión, pobre hombre sí que da lástima. Débil. Con su barriguda porque
traga más que un cerdo. No tiene voz ni voto en los tribunales.
Cállese. Dice el juez dando
un fuerte golpe con el mazo sobre el escritorio.
No diga nada, nada en
absoluto. Todo está en su contra. Afirmativo. ¡Ahórquenlo! No lo quiero
ver…¡Llévenselo!. ¡Sáquelo de mi vista ya, por favor!. Si hasta parece un
ratón.
Pero el roedor, de esta
sátira golpea, muele a palos a Dulcinea del toboso, le tuerce el cuello, si se
lo tuerce, le da de patadas, en el estómago, por los cuatro costados y hasta
por el ombligo, Por Dios ese hombre está loco. Rosaura te ha pegado en el sexo.
Demonio…Mil veces demonio. Patán…Bruto, ¡energúmenoooo! Vil pecador.
Rosaura haz caído en lo más
bajo como un Ícaro. Te ha arrojado escalera abajo, que monstruosidad.
Estas en la parte inferior
con el rostro bañado en sangre, color purpura. ¡Qué espanta!... ¡Qué hiela!
Te cerró la puerta con
llave, no puedes abrirla.
El águila está herida. Pero
pronto cambiará de plumaje.
¿En dónde?... ¿Dime?... ¿En
dónde vas a pasar la noche?
No sé…De momento no
sé…Déjeme sobreponerme. Luego se lo diré.
Cómo pudiste te levantaste.
El edificio está
completamente silencioso, la brisa está quieta, como también están los árboles.
Observas que los escalones
de la escalera se mantienen limpios, pulcros, policromados.
Ernestina es la aseadora.
Esta mujer es mala. Mírala
allí. Viene pavoneándose. Como pavo. Con el manojo de llaves que tintinea. Al
dar ella la vuelta un pasito para atrás por favor. Es de la Billo´s Caracas
Boys. Tengo la camisa rota. Ahí que la vaca vieja está…En la vaca vieja. Arriba
mi vaquita que te traigo dulce pa´comer.
No te importó para nada el
tiempo…La lluvia. Ni la tempestad hasta pudiste pescar un resfriado y nadie lo
supo.
El cine Lido… ¡Qué
chévere! De lolast! Cantinflas. La Tongo
lele.
La flaca Vitola. A mover el
esqueleto Vitola. Desayuna los huesos Vitola. La mujer que es como la
Coca-Cola.
La sala de espectáculos la
demolieron, la han demolido. ¡Qué angustia me corroe! Construyeron un Centro
Comercial. Holgazanes. Temerarios de la gran nada. La luna cubrió las nubes.
Ya no es la taza de café con leche que
solía preparar don Pedro. Mi viejo complaciente, que en paz descanse, cuando a
mí en primera persona, omnisciente. A Ana Cecilia y a mí nos sentaba, uno en
cada pierna, piernas gustosas, confortables.
Las agita y yo bien sentado
como el jinete.
Tengo un primo que se llama
Carlos, por cariño le llamamos Carlitos…Él quiso ser Presidente de la República,
no estudió… ¡Qué vaina!
Don Pedro era usted mi
abuelo, siempre lo consideré así. Usted y yo mirábamos de continuo la pantalla,
no del cine Lido, la del televisor, sí la del televisor, un aparato de los años
cincuenta. Me daba a tomar cerveza.
Pasaste a mi lado, con cruel
indiferencia, tus ojos ni siquiera voltearon hacia mí. ¡Ay Pedro Infante como
me gusta esta canción!
Lo cierto es que Ernestina
pasó a tu lado. No te miró. Tú quisiste pedirle ayuda, para qué, dime para qué
se la ibas a pedir sí bien sabes que esa mala mujer de malos sentimientos a
nadie en este mundo le ha brindado una
ayuda. Ella es mala. Siempre has sido mala.
Sales del edificio como un
relámpago.
Todo se te ha ido, tienes
las manos vacías, el corazón te palpita, y sientes que la sangre no es tu
sangre, que tus movimientos y tu voluntad alguien te los arrebató. Todo se lo
llevó una fuerte brisa. Todo pasará y te sentirás como nadie más. ¡Qué canción
tremenda!
Pero vuelves hacer la mujer
de antes la damisela. Madame Bobary. Juan Salvador Gaviota. Que vuela
majestuosa con sus alas despejadas sin
temor ante la mirada cruel del malvado cazador quien desea darle muerte.
Andar garboso, firme,
ingenioso, maravilloso, hombros alzados. Mirada recta. Oblicua, firme, altiva.
Llegas al lugar que tú pensaste, del ambiente, por supuesto. Los vigilantes
como ya te conocen te dejan pasar sin ningún problema. Respondes gentilmente a
los saludos, se abren seguidamente las dos puertas batientes. Pasas, observas a
los hombres besándose con otros hombres. Otros fuman, cigarrillos Camel, claro
los que están actualmente de moda. (La cajetilla tiene el camello y detrás una
palmera)
Rosaura, ay Rosaura, tus
brazos rodean el cuello de hombre con el que estas bailando, ya te manosea el
cuerpo, y te ha dado un apretón en una nalga…Tú eres Alba, estas bailando
changa. Qué música averna, profana, barátra, tártara. Eres Camila.
Giras…Giras como el balón
brillante que pende del techo. Ahora suena El Lago de los Cisnes, Madame
Butherflay, Beethoven, Mozart, la marcha nupcial, Galileo, Galileo. Hasta
Richard Claydermann, pianos, violines, saxofones, bajos, platillos, bambalinas,
escenarios, bastidores, biombos, proscenios, palcos. Se escucha la ovación.
Aplausos efervescentes, los guantes de
terciopelo. ¡Qué bonitos!, ¡sí que son encantadores!, peinados esbeltos, joyas,
pendientes, una lámpara de araña…Te sigo amando…Excelencia pura de verdad,
verdad. Increíble sí que es increíble. Amor eterno e inolvidable. Tarde o
temprano, todavía es temprano si no lo supiera yo. Aunque tú te hayas ido te
volverá la sombra. Voy a beber, ¿para que una viene a estos sitios? Para tomar y divertirse, hasta solazar el cuerpo. O hasta que termine la
canción, son simplemente estupideces que tú solamente te la crees…Entre copa y
copa se acaba mi vida. Brillantes melodías pero nostálgicas que hacen doler el
corazón. Cada vez que las escucho gimo y sin perder oportunidad lloro.
Rosaura…La luna y el velero
una novela que leí hace tiempo.
El agua que haz de beber
déjala correr. Llorando. Como Rosa. La rosa salvaje, es una novela mexicana que
me gustó.
Damián se va a su mesa
respectiva. Toma coñac, Jaihalay. Leche de burra.
Damián que lavativa es esa?
¿Qué es eso? ¡Ajá! Vengan pa’ que lo vean. El batazo de la suerte. El show de
Renny es mucho mejor.
Tome leche. Y el animador
como no hay ningún otro que lo supere daba un silbido enérgico de macho. Un silbido
de macho un silbido de júbilo.
El ser humano tiene por derecho propio
sus propios defectos. Sus brillantes y rutilantes cualidades. Rosaura…Los
Barmans no quieren sustentar su suerte.
No son tus pastores, líbrate Rosaura. Se
lo voy a decir a mamá lo que tú me hiciste. Se lo voy a contar.
Ay Rosaurita. No me deje sólo que me está
esperando el fulano ese que mienta el silbón. Jacobo yo te conozco como la
diestra de mi mano.
Rosaura pero qué haces ensalzas a Jacobo.
Lo engrandeces como un dios. Lo pules, lo vuelves a pulir, lo exaltas, lo
conviertes en filósofo. El hombre tropieza dos veces. La propia naturaleza lo
convierte en polígrafo.
La nena dice que es una gran mentira. La
embustera es ella. La nena. Pareces una nena.
Rosaura tú fuiste en vida como Dolores
del Río. María Félix. Libertad La Marque. Señor es con usted. Cómprame una
violeta. ¿Toma mate? Ah dice que no, usted disculpe. Carlos Gardel. Tangos
insuperables a todo dar. Exquisitos.
Puerto Rico. Vitola. La flaca Vitola, Lola Beltrán, Lucha Villa y por qué no,
La insustituible Esmeralda con Lupita Ferrer. Magnifica y extraordinaria.
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