jueves, 18 de junio de 2020


    

  
                                                                             
                                                          LAMENTACIONES.

       Ella se marchó con el hombrecito ese, el que mientan Eduardo, él que dice ser chef y no llega a ser piloto de avión, porque de las artes culinarias no sabe absolutamente nada, nada que se complemente con la consabida comida, con solo decirle que yo siendo como usted me ve, una vieja chancletuda como me dicen algunos por ahí, total que yo ni pendiente de eso de lo que puedan decir de mí, adiós gracias, si yo no trabajo no como,  no me quita el sueño para nada, ni trago sábila para sentirme amarga como otras por ahí que yo conozco y se las dan de una gran cosota, amanecen con la cara arrugada como una pasa,  yo  no sé leer ni escribir porque la escuela nunca me gustó pero sé más cocinar que el imbécil ese.
Yo no sé qué fue lo que le vio mi sobrina a ese desgraciado, yo viéndolo bien, como lo noto hasta  ahora, y lo veo ahora en mi pensamiento, bonito no es, ni una pizca consagrada a la que se le puede decir el gran adonis, es muy narizón, bajito como un pitufo, y tiene una vocecita como la de un niño, que es toñeco porque así lo quiso la madre, y nunca lo abandonó para que caminara por sí solo para que anduviera por la tierra desafiando por sí solo los obstáculos que pudiese encontrar, no creo que se haya encarado con ellos, no lo creo, mejor dicho para agarrar la fuerza que todo bebé necesita, nunca a mi parecer se lo permitió,  porque siempre estaba pegado a la fulana falda de la madre, yo no sé si a él le ocurrió lo mismo, porque algo me late dentro del cuerpo que ese mal nacido siempre fue mimado por la susodicha, no es para menos amigo mío, recuerde que es único hijo el de papá y mamá pobrecito él…como lo odio, lo odio porque me malogró a la muchacha, yo no sé amigo mío si está preñada, pero lo más probable es que lo esté, sufro amigo, yo sufro muchísimo  al no ver a mi muchachita ni en las mañanas ni en las tardes ni en las noches dentro de la casa de mi hermano, yo no sé si comerá o no, las tres raciones, no sé si la maltrata, lo cierto es que otros la aprovecharán en vez de ser nosotros a quienes nos corresponde por derecho divino que haga nuestras cosas usted sabe,   usted tiene toda la razón al aseverarme que las malas compañías dañan a las demás muchachas de buenos principios como mi niña, pero recuerde que él que lo quiere hacer lo hace desde un principio sin tener a alguien quien trate de perjudicarlo. Ella quiso tomar el mal camino y mire como paro.
Ve como si tengo razón…ay amigo mío, la juventud de ahora no es ni será como la nuestra, nosotros éramos inocentes, estos no, estos nos quieren comer vivos, nos insultan y hasta a veces nos mandan a callar, como le digo, antes había respeto, mucho respeto, se pedía permiso, hasta para pedir un vaso con agua y dentro de la misma casa, los tiempos cambian como cambia la moda, pero dígame amigo mío, las personas… pueden las personas cambiar? Algunas, yo digo que son muy pocas las que intentan lograrlo.
Esa niña tenía de todo, una habitación cómoda, buena ropa, era la niña mejor vestida de la calle, eso sí, de que era buena estudiante, era muy buena estudiante, muy colaboradora con la madre, hacía los mandados de buena gana sin protestar nunca, siempre obediente desde que comenzaron a visitarla dizque sus buenas amigas todo comenzó a verse negro, o gris el color que fuera, o con otro color que confundía, como con un azul que entorpecía la mente, al menos a mí me la entorpecía.
 Solamente a mi me perturbaba el pitufo ese,  a los demás no le resultaba ninguna gracia, lo que pasa amigo mío es que yo soy muy observadora y desconfiada yo diría que  me pasé de la raya. A mi ese pitufo nunca me llegó a caer bien, yo no sé de dónde diablo salió ese, era la primera vez que lo veía, yo que soy muy caminadora, a mí que  me tiemblan las piernas cuando me invitan a un viaje y hago la maleta un día antes para salir volando como un cohete, que me conozco el barrio completo de la “a” a la “z”. Yo nunca vi  a ese pitufo, era  la primera vez que lo veía, en diciembre antes de navidad estaba ayudando a mi sobrina armar el arbolito, le había quedado fabuloso, muy lindo, él estaba allí ayudándola a ponerle los accesorios al desvencijado pino, yo lo veía con rabia porque de que me caía mal me caía, yo le insistía a los míos que ese individuo no me parecía bueno, que algo malo estaba escondiendo, cuando yo lo miraba a la cara bajaba la vista, esto más me lo corroboraba para estar segura que ese muchacho de que era malo lo era, que no estaba buscando buena cosa.
Se fue el mes de diciembre y llego enero y con él la partida definitiva de mi sobrina  con  el pitufo, esperaron que pasara el mes de diciembre para marcharse, para colmo vive cerca de la casa en donde vivo yo, imagínese usted como me puedo sentirme al verlos frente a frente, cuando tengo la oportunidad de salir de casa para hacer alguna diligencia obligada y de mucha urgencia. No sabría que decir o hacer, las cosas por las que una tiene que pasar, es increíble, como a veces la vida trata en ciertas ocasiones de realzarnos y en otras hacernos descender cuesta abajo.
Si… sé que tiene toda la razón al decirme que no debo sentirme así con ese desanimo que a veces mantengo en el piso, no he matado a nadie, sin embargo como lo afirma usted amigo mío, quienes han asesinado, no tienen ninguna vergüenza al salir de la cárcel y más cuando son sometidos por millares de dedos que lo señalan como el criminal del año, no sienten pena por nada, siguen transitando por la vida tan campantes y a veces hasta sonríen, que descarados son. ¿Verdad?
Bueno, más adelante tendré el tiempo suficiente  para pensar mejor, manteniendo mi mente embutida en problemas no puedo evolucionar como Dios manda. Gracias por oírme, sabes que hasta esto fastidia el de encontrarse a una mujer como yo que taladra el tema hasta rebasar los límites no teniendo otro argumento que pueda elucidar, es que todo esto que acaba de pasar me ha sacado de onda por decirle algo, soy una mujer tranquila muy apaciguada, pero esto me tiene con los pelos de punta, últimamente estoy muy nerviosa.
Sé que usted tiene toda la razón al decirme que no debo perder el control que aunque sea la única niña de la casa debo mantenerlo por siempre, porque no es la primera ni la última mujer que ha pasado por este mal trance…. Que se haya escapado con un hombre, buena esa amigo, esa me encanta, porque  te salió como anillo al dedo, todo lo que tú me estás diciendo es la purita verdad, no hay de otra, ella así lo quiso y se lo buscó pues…  escogiendo a la persona  menos indicada para pasar juntos el resto de su vida,  amor con hambre no dura, porque el  hambre ataca todos los días y a cada hora, déjame decirte algo el pitufo no trabaja, es el mantenido de papá y mamá, por ser único hijo, pero por serlo no podría ser, un hijo al tener la mayoría de edad tiene que salir a la calle a buscar faena, claro si no tiene ninguna profesión, sabes cómo se llama eso ser un bendito por no decir la otra cosa que es sumamente fea y de mal augurio.
Yo sé que a la muchacha al faltarle la comodidad va extrañar su propia casa, la manutención, los reales que los viejos le puedan dar al muchacho no le va alcanzar para mantenerla a ella y como están las cosas de caras hoy en día,  ya te puedes figurar … Aunque tú me lo hayas asegurado coreadas veces,  yo en realidad no sé si vuelva, me han dicho que se va para Colombia a trabajar con el bueno para nada, que aquí  van a vivir al otro lado de la ciudad, pero no sé cuándo será eso porque lo han visto por ahí  merodear a los dos juntos como si nada hubiera ocurrido.
Me da mucha pena contigo por haberte confiado toda esta molestia que tengo atravesada en el pecho y no me deja respirar, en realidad no pensé en otra persona que no fueras tú. Gracias Rafael por haber empleado tu tiempo en mi, por haberme escuchado como sacerdote de iglesia mi rabia, mi malestar, mi incomodidad, mi perturbación pues.
Aunque hija mía no es,  a una por más que sea le duele la familia, porque todos tenemos familia, no hay ningún ser humano en la tierra que no la tenga…Nosotros no conocemos del pitufo nada, nada que se requiera, ni a su familia y mucho menos a sus padres, todo lo referido a él es blanco, un blanco total, lo que sabemos de ellos, por reseñas de los vecinos es que viven en una pequeña casa hecha un hacinamiento en donde viven cuatro familias, que conformismo lo de algunas personas amigo, que conformismo, no te digo yo que no todos somos iguales en nuestra manera de pensar y ver las vicisitudes tal como son en realidad.
Las cosas no llegan fácil hay que buscarlas, algunas resultan posibles como lavarse la cara con ambas manos otras son difíciles que para obtener los buenos resultados hay que enfrentarse y tener el coraje suficiente, que le sobre para pelear con ellos y resultar el vencedor. Pero como lo mencionas tú mi buen amigo primeramente antes de realizar algo, un intento, un esfuerzo debemos consultarlo con Dios y depositar la fe en El y la confianza. Para que todo resulte perfecto y no quejarnos después.
Que sea la voluntad del Soberano Padre si ella regresa al hogar  será bienvenida, porque tirarla a la calle jamás nos atreveríamos porque la sangre duele, duele más que una herida o una cortada profunda muy profunda,  lo mejor que debemos hacer en estos casos es  apoyar a los hijos, que piensen las demás personas los que se les antoje pensar, si somos sinvergüenzas por aceptar el cinismo lo somos, si nos quieren masticar, pues que nos mastiquen, si eso les agrada pues que lo hagan, si eso los hace feliz que lo sean, pero todos  cometemos errores en la vida, no hay uno piadoso en la tierra que sea perfecto, solamente el Juez Supremo, él que tú conoces y yo, aquel que esté libre de pecados que tire la primera piedra. Dijo Nuestro Señor Jesucristo… Gracias amigo por escucharme. Gracias, te lo agradezco mucho.  

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