viernes, 10 de julio de 2020



La Carta de un niño al Padre.
    
       Padre hoy te doy las gracias por la edad que tengo, por este bello y dulce hogar, por los padres que poseo, por lo sensible que ellos son, agradeciéndote que aun los mantengo con vida y permaneciendo hasta ahora a mi lado.
      He pasado de año con muy buenas calificaciones, y esto me hace sentir gozoso, porque sé que una vez más me has auxiliado. Ayúdame a servirte cada día más en tus dádivas no importándome el ofrecimiento que me tengas asignado en el camino, ponme a prueba, sé lo justo que eres, no quiero ser un niño apático, que no se compadece ante el dolor ajeno, no ambiciono ser adicto a la televisión, aspiro ver programas didácticos que me entretenga sanamente, en donde asimile las destrezas necesarias para sacar el provecho ineludible poniéndolo en práctica para que en un futuro mi capacidad y mi intelecto estén dedicados a tu vida, a tu obra para que otros niños lleguen a ti.
      No pretendo por nada de este mundo, y en esto Jehová espero que me complazcas, manejar la computadora con fines que atenten mi integridad espiritual, que a la larga haga entorpecer mi buena relación contigo, que desde años he seguido con continuidad a pesar de los inconvenientes que el día a día me puedan deparar.
Persigo manipularla con fines de lucro para realizar mis trabajos escolares, pero sé que también tengo la necesidad para no adormecer con el facilismo mi sensatez, que debo recurrir a los libros siendo vulnerable a la investigación como solían serlo mis padres, yendo si es posible a la biblioteca  cuando no existían procesadoras.
Debo chatear con personas cristianas como yo, también ¿por qué no? con mis otros amigos, siempre y cuando tengan la misma capacidad, el mismo estilo de descernimiento con la que me fraguó Nuestro Señor Jesucristo.
      Socórreme a amar y respetar a mis padres colaborando en los quehaceres del hogar, siendo sumiso a sus órdenes y al dictamen que ellos me formulen para poder calibrar mi buen humor, exigiéndome ir a la distancia que no trate de alcanzar.
      Anímame a acompañar a mis padres a todos los servicios que prescriba la iglesia. Que sea con el correr de los años un hombrecito integro que logre sacarle beneficio a Tu Santa Palabra, a la Oración, al ayuno, a la alabanza, para que sea de gracia a la humanidad, a la tierra y para aquel que tanto necesite de mi ayuda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario