pre.
Como
un rayito de Luna
Como un rayito de luna que se asoma titilante a través de
la ventana que por las noches mantengo abierta en tras TÚ…Como el fuego que
enciendo en la hoguera, así eres TÚ, alentándome, brindándome la paz que día a
día estoy anhelando, porque sé que allá a lo lejos en el horizonte y muy
sepultado, quedó atrapado el falso sosiego tal como lo prometía el mundo.
Has quitado del camino las cargas, las fatigas que
oprimían mi cuerpo, llagándolo de torturas y enfermedades, porque he acudido
humildemente a la cruz del calvario para dejarlas a tus pies…Gracias Jesús
porque aun te mantienes vivo, porque no estás crucificado como muchas lo creen.
Eres semejante al agua fresca que corre por el arroyuelo,
transparente y limpia, como los árboles que se mantienen en los campos que con el correr de los años mantienen su
clorofila intacta.
O como el amor en toda la extensión de la palabra,
dándome más ternura de la que poseo, ofreciéndosela a mis amigos a mis
hermanos, a los parientes y sobre todo aquel que se me acerque por primera vez
a preguntarme cualquier cosa, los que están en casa, quiero ser más afectuoso,
intensamente afectuoso hasta consigo mismo. Ayúdame a imitarte, hacer cada día
como TÚ.
Auxíliame en los momentos más difíciles y en todo lo que
te pido, solo me basta hacerlo para que en el acto te hagas presente,
solícitamente.
Como el sol que alumbra los campos floridos, como la luz
viviente que engalana el rocío de la mañana, el botón en flor que ha amanecido
abierto coqueteando a las abejas, para que asimilen su extracto.
Protégeme, defiéndeme a capa y espada de los que pretenden
hacerme el mal a diestra y siniestra, me apadrinas, me acoges, me haces valer,
me asistes. Me das cariño, voluntad, si hasta a veces me arrullas en tus brazos
cariñosamente, vigilas diariamente mis pasos, para no tropezar con obstáculos
que mis ojos que no pueda atisbar, me adoras, manteniéndose vivo, eres mi
amigo, el incondicional, el confidente, el inseparable, mi camarada, mi partidario,
mi adepto, así, así eres como el rayito de luz que ahora estoy contemplando. Acariciándome,
prometiéndome que estarás conmigo ayudándome en todo lo que haga, animándome a
ejecutar otras faenas que hasta ahora han sido para mí desconocidas pero al realizarlas
sé que me encantaran y me divertirán mucho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario