viernes, 17 de julio de 2020


pre.
   

Como un rayito de Luna
Como un rayito de luna que se asoma titilante a través de la ventana que por las noches mantengo abierta en tras TÚ…Como el fuego que enciendo en la hoguera, así eres TÚ, alentándome, brindándome la paz que día a día estoy anhelando, porque sé que allá a lo lejos en el horizonte y muy sepultado, quedó atrapado el falso sosiego tal como lo prometía el mundo.
Has quitado del camino las cargas, las fatigas que oprimían mi cuerpo, llagándolo de torturas y enfermedades, porque he acudido humildemente a la cruz del calvario para dejarlas a tus pies…Gracias Jesús porque aun te mantienes vivo, porque no estás crucificado como muchas lo creen.
Eres semejante al agua fresca que corre por el arroyuelo, transparente y limpia, como los árboles que se mantienen en los campos  que con el correr de los años mantienen su clorofila intacta.
O como el amor en toda la extensión de la palabra, dándome más ternura de la que poseo, ofreciéndosela a mis amigos a mis hermanos, a los parientes y sobre todo aquel que se me acerque por primera vez a preguntarme cualquier cosa, los que están en casa, quiero ser más afectuoso, intensamente afectuoso hasta consigo mismo. Ayúdame a imitarte, hacer cada día como TÚ.
Auxíliame en los momentos más difíciles y en todo lo que te pido, solo me basta hacerlo para que en el acto te hagas presente, solícitamente.
Como el sol que alumbra los campos floridos, como la luz viviente que engalana el rocío de la mañana, el botón en flor que ha amanecido abierto coqueteando a las abejas, para que asimilen su extracto.
Protégeme, defiéndeme a capa y espada de los que pretenden hacerme el mal a diestra y siniestra, me apadrinas, me acoges, me haces valer, me asistes. Me das cariño, voluntad, si hasta a veces me arrullas en tus brazos cariñosamente, vigilas diariamente mis pasos, para no tropezar con obstáculos que mis ojos que no pueda atisbar, me adoras, manteniéndose vivo, eres mi amigo, el incondicional, el confidente, el inseparable, mi camarada, mi partidario, mi adepto, así, así eres como el rayito de luz que ahora estoy contemplando. Acariciándome, prometiéndome que estarás conmigo ayudándome en todo lo que haga, animándome a ejecutar otras faenas que hasta ahora han sido para mí desconocidas pero al realizarlas sé que me encantaran y me divertirán mucho.      

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